Marketing Político

marketing políticoEl marketing político es seguramente el que mayor complejidad tiene para un equipo Social Media. En el momento de trabajar en marketing político y de plantear una estrategia de marketing online  que se va a desarrollar en múltiples ámbitos y con condicionantes muy específicos hay que hacer un trabajo muy meticuloso. Las estrategias políticas son cambiantes y a en ocasiones contradictorias, por lo cual la adaptación de una estrategia de contenidos coherente para un largo periodo de tiempo es imposible de planificar. Para este tipop de marketing concreto se trazan tres líneas separadas de acción:

  1. Contenido genérico de marketing político en base a las directrices que marca la dirección.
  2. Contenido variable y previsible en función del programa político de cada formación. En este caso se pueden dar distintas aplicaciones.
    1. El marketing político se adapta a las características del candidato.
    2. Se adapta a directrices estrechas de la formación.
    3. Se adapta a la evolución de la política interna.
    4. Se adapta a la evolución del panorama político.
  3. Contenido espontaneo generado en función a apariciones en otros medios, crisis de reputación y ataques, bien sea por parte de Trolls o de personas vinculadas a la oposición, ya sea del candidato o formación política.

También cabe resaltar que es muy distinta la forma de afrontar el marketing político según el alcance de público al que va dirigido, no es lo mismo hacer marketing político para una candidatura local, comarcal, regional o nacional. Tampoco es lo mismo en pre-campaña, donde sube la intensidad de comunicación con la población (grave error) que durante el mandato o la post-campaña donde la intensidad baja a mínimos (otro grave error).

A cualquiera le puede parecer innecesario trabajar en marketing político online, pero nada más lejos de la realidad, se trata de personajes públicos con una vida muy intensa en la cual son elogiados por sus seguidores pero brutalmente atacados por sus opositores, es por ello que la estrategia no puede ser fija, si no que ha de cambiar conforme a la evolución del personaje.

En estos casos trabajamos con distintas líneas en función de los medios online donde el personaje aparece y en función de la etapa de la legislatura en que se encuentra, es muy habitual, y basta con seguir los TL de los políticos, ver como su presencia se intensifica a unas semanas de los periodos electorlaes para practicamente desaparecer de la red una vez terminado el proceso. Se trata de un gran error, es cierto que hay que trabajar con distintas intensidades, pero la presencia en la red ha de ser constante, eficaz y comunicativa.

Cuando preparamos cualquier estrategia de marketing político tenemos en cuenta todos estos factores, se efectuan mediciones constantes y planes de mejora para que su reputación en la red y de paso en el mundo offline sea constante, se efectuan planes de mejora y trabajos sincronizados con sus gabinetes para que nada quede a la suerte de la improvisación. Una cuestión muy distinta es como esto finalmente se aplique, ya que aunque el interlocutor entre el servicio de marketing político y la formación política vea y comprenda el plan de trabajo, en muchas ocasiones la diversidad de opiniones en las cúpulas, que son quienes deciden finalmente la ejecución de las acciones hacen compleja la coordinación de acciones on y offline. Puede parecer paradójico este planteamiento, pero basta con echar un vistazo a los medios de comunicación durante los distintos mandatos para comprobar la cantidad de voces disonantes que aparecen en el seno de las formaciones, incluso después de aprobada la política de comunicación. Es por este motivo que los servicios de marketing político han de estar preparados en cualquier momento para romper todas las reglas y reactivar en tiempo record un mensaje acorde a toda la opinión pública.

Las reglas de trabajo no son muy distintas que las de cualquier otro servicio de marketing político, simplemente las fases se repiten y redundan en el tiempo antes del lanzamiento, pasando de los factores de análisis y propuesta a nuevos análisis y nuevas prouestas varias veces antes del lanzamiento de la cadena de mensajes. En un ejemplo práctico en las últimas elecciones municipales se cambió la estrategia de comunicación online hasta 5 veces en las apenas tres semanas que duró la pre-campaña y la campaña, pasando de mensaje social a propaganda política y volviendo a la estrategia social para terminar con un mensaje de potenciación de candidato. Todo ello con los servicios de marketing político online preparando distintas propuestas para cada fase y alternativas a las propuestas en eternas sesiones de trabajo.

Nuestra recomendación final fue para el candidato, has de ser tú mismo, con honestidad y claridad. El equipo de marketing político ya preparará en función de tus distintas apariciones una terna de mensajes para difundir en cada red social. Obviamente hubo grandes dósis de improvisación, si, pero sobre una estrategia pre establecida.